miércoles, 27 de diciembre de 2017

Duelo perinatal e infertilidad

La llegada del odioso periodo abre tantas heridas... me deja un día o dos por el suelo, destrozada de nuevo, con una frustración, un dolor y un desconsuelo inmensurables. ¿Por qué mi hijo no está conmigo? ¿Por qué tengo que pasar de nuevo por este calvario? Era tan feliz.... y ahora cada mes debo levantarme... es como si subiera una escalera y me dieran con un mazo cuando casi estoy llegando arriba... y una y otra vez.
La desesperación da paso a la apatía absoluta, a la aceptación de que nuestra vida es esta ahora, y está muy lejos de ser la que esperábamos. 

Los días de Navidad los he pasado bastante bien pero mi marido ha caído. Nos vamos compensando, cuando uno está fuerte el otro se permite estar débil. Pero todos los sentimientos q he ido manteniendo a raya han desbordado al venirme la regla unos dias antes d tiempo y, como siempre, pisoteando todas nuestras esperanzas y recordándonos con una evidencia aplastante que no tenemos a Xavi con nosotros y que no tendremos lo que secretamente los dos esperamos... q tanto sufrimiento al menos se compense un poquito con un embarazo sorpresa, fruto de nuestro esfuerzo por seguir adelante, fruto de nuestro amor y sin nadie q intervenga. 

Desgraciadamente cada mes nos demuestra que no es así. Y las circunstancias que nos rodean ahora tampoco ponen facil hacer un tratamiento, con mi marido recien operado y uno de mis hijos pendiente d otra intervención.  Y mientras van pasando los meses y mi vida está parada en esos días en los que pude haber colmado mi felicidad y en vez de eso se desmoronaron todos los pilares de mi vida. 

Si alguien llegara a saber como nos sentimos, tan abatidos y desengañados con la vida... qué durdísimo es el duelo, y qué terrible es sumarle encima la infertilidad. 

Ayer mi hijo de 3 años me preguntó por qué se había muerto Xavi, por qué? si él quería jugar a coches con él. ¿Por qué se lo llevaron? Yo no quería... Mami, panoel puede salvar a xavi y traerlo esta noche con su trineo. ¿Lo escribimos en la carta por favor? 

Cuánto he llorado hoy... Qué enfadada estoy, qué impotencia, qué frustración, qué rabia... cuánto dolor acumulado 😞 Cuánto le echo de menos. Por qué, Dios, por qué? No lo entiendo...





lunes, 25 de diciembre de 2017

Una Navidad diferente



Quiero hacer algo que me haga feliz esta Navidad. Quiero besuquear y abrazar a mis hijos hasta que sus risas iluminen el salón. Quiero mirar a mi marido y sentir nuestra complicidad en el dolor y esperar que nunca volvamos a vivir un año así. Quiero dar las gracias a todos aquellos que nos han ayudado estos meses. 

Me concentraré en hacer algo especial para todos ellos y así trampear como pueda la tristeza por el que no está. Este es mi regalo de Navidad para mí. 

lunes, 18 de diciembre de 2017

Afrontar la Navidad


Ya llega la Navidad y con ella el fin de año, un año de mierda que ni siquiera he notado pasar. Estos meses he descubierto la relativización del tiempo y he perdido la capacidad de colocar los recuerdos en la línea temporal donde tocan. El tiempo se ha dilatado en algunos momentos y otros simplemente son recuerdos fugaces. Tengo totalmente presente el nacimiento de Xavi y los primeros días ... y en cambio todo lo que he vivido después lo recuerdo lejano, o directamente no lo recuerdo. Parece que haya vivido arrastrada por la vida, pero con la cabeza y el corazón totalmente parados en aquellos instantes en que me dijeron que mi bebé estaba muerto, que el corazón no latía, que tenía que nacer y yo debería despedirme para no volver a verle nunca más.

Qué duro lo que nos ha tocado vivir ... y qué duras las fiestas que ya llegan, inevitablemente, con toda la felicidad, luces y alegría. Y yo quisiera hibernar hasta abril.

Yo adoraba la Navidad ... pero este año no puedo con la hipocresía, no puedo con la obligación y el contrato social. Una de las cosas que he aprendido con la muerte de Xavi es que la vida es demasiado corta y preciosa para hacer cosas que no nos hacen felices. Nos hemos liberado de compromisos y otras presiones inútiles que nos autoimponíamos.

Estos días no paro de llorar. La Navidad está a la vuelta de la esquina. Y yo me siento tan desgraciada ... la tristeza me inunda y me cuesta tanto hacer cualquier cosa, tomar cualquier decisión. 








lunes, 4 de diciembre de 2017

9 meses

Hoy mi precioso hijo hubiera cumplido 9 meses. Y a mi me parece que fue ayer cuando lo sostuve en mis brazos, tan bonito, tan pequeño...

Estoy pasando unos días muy dificiles, veo la ilusión de la Navidad en los ojos de mis hijos, pero yo quisiera hivernar y no despertar hasta abril. Y estoy aprendiendo que se pueden hacer las cosas estando triste. Y eso no está bien ni mal, simplemente es así, es una realidad. Se pueden hacer cosas (como decorar el árbol) desde la tristeza, con lagrimas cayendo de tus ojos.

Cuando mi hija mayor me ve llorar llama enseguida a mi marido. Es el bombero que viene a apagar el fuego. Entonces nos miramos los dos, con los ojos llenos de tristeza y desconsuelo... y nos abrazamos... y seguimos adelante. Y mi hijo mediano me dice “mami, jo ta pozaré un xavi a la panxeta” (mami, yo te pondré un xavi en tu barriguita) me acaricia las mejillas con sus manitas suaves, mete su cabeza debajo  de mi camiseta, y se queda allí un ratito...

Hay días muy tristes pero voy sacando fuerzas para seguir con las rutinas, aunque no para trabajar. Todo ha perdido importancia para mi. Siento que mi vida no tiene ningun sentido... o más que sentido ningún propósito. Es como si hubiera perdido un año, aunque las ilusiones que tenía ya no las tengo. Hay días que decido no tener más hijos, y eso me da paz y me permite pensar en el futuro. Hay otros días que me desespero por no conseguir quedarme embarazada de nuevo. Soy como una peonza que va de un lado al otro sin rumbo. No se lo que quiero. En realidad no quiero nada. No se para que trabajo, si ya no creo en nada y no entiendo el sentido de la vida entre el nacimiento y la muerte. Vivo, pero sin ilusiones, sin fuerzas. Me siento triste por no conseguir ilusionarme por nada de forma duradera, a veces siento una chispita, pero desaparece en un ratito.

No es que esté deprimida, o siempre llorando, o sea catastrofista y negativa... simplemente he perdido la fuerza para vivir ilusionada, con proyectos... porque no se ni si volveré a estar embarazada y eso volverá a significar meses de vida tranquila y reposo, de pausa laboral, de pausa en todos los sentidos. Quiero y no quiero. Porque quiero recuperar la ilusión por las cosas sencillas, por el día a día... pero ahora no lo siento. ¡Y quiero! Pero no lo siento. Me he apagado.

Y quizás alguien me vea por la calle y piense, mira que contenta saluda a la gente... y qué equivocado estará. Hay momentos en los que puedo hacer cosas, como saludar o jugar con mis hijos, desde la tristeza. Hay otros momentos que me tengo que esconder en un portal llorando hecha un ovillo en el suelo.

¡Pero estoy mejor! Triste, pero mejor. Tengo integradisima la muerte de mi hijo y el trauma del parto, la incineración, el funeral... solo estoy procesando aun algunas faltas de respeto y de humildad de algun amigo y familiar, porque cuesta entender que no vean tu dolor.

Estoy mejor ... no tengo angustia, puedo sentir otras cosas además de dolor, puedo cocinar, limpiar, trabajar un poco y leer cuentos a mis hijos, seguir unas rutinas e incluso reirme de alguna cosa. Antes era incapaz de todo. Me sentía desorientada, desesperada, vacía, sola y llena de muerte, con un agujero inmenso y oscuro en mi interior. Ahora solo me falta recuperar la ilusión y el propósito de mi vida, o al menos del próximo año, o del próximo mes.


martes, 28 de noviembre de 2017

Ocultar el dolor del corazón

Me siento tan identificada con esta frase de Zoe Clark-Coates...  Los primeros meses (3-6 meses después de la muerte de mi bebé) el dolor era tan intenso, tan insoportable que necesitaba quitármelo como fuera, sentir otro dolor físico más fuerte que ocultara el dolor que sentía en mi corazón. 



Me sorprende seguir viendo que tantas mamás tenemos unos sentimientos tan parecidos después de perder a un hijo... Con https://www.sayinggoodbye.org/we-get-it/quotes/ encuentro siempre una frase o un poema que me hace sentir comprendida. No estamos solos. 


Encontrar a alguien que escuche es el mejor regalo

Encontrar a alguien que se quede contigo en silencio es el mejor apoyo para un padre en duelo. Es entonces cuando abres tu corazón y puedes compartir tu dolor, y hacer que este sea menos pesado. Es ordenar tus sentimientos, ir sacando todo lo que llevas dentro, poder llorar, gritar, enfadarte, entristecerte, llorar más y más... Y eso te permite curar la herida poco a poco. Muy poco a poco. 


He tenido grandes amigos que han estado a mi lado todos estos meses. Les estaré inmensamente agradecida para siempre. Les debo mi vida, y eso no es poco. Les debo no haber perdido la cordura. Les debo haber cuidado tantas veces de mis hijos. Les debo cientos de abrazos, de palabras tranquilizadoras, de consejos liberadores y apretones de manos disimulados al ver caer una primera lágrima. Les debo salidas, desayunos y cenas que me han permitido volver a sonreír. Les debo no haber perdido a mi marido y también haber cuidado de él. Todos tienen sus problemas también, y algunos problemas muy graves. Pero igualmente han estado aquí. Siempre. 

Pero mi marido ha sido mi pilar. No puedo expresar con palabras lo que ha sido para mí. Es el que ha estado cada día, viendo como me apagaba, viéndome morir. Sus palabras han sido mi poso, mi contacto permanente con la esperanza. También hemos tenido que superar momentos muy difíciles juntos: situaciones de absoluta desesperación, cuchillos en mano, ataques de ira, crisis de ausencia, gritos desgarradores que salen del fondo del alma, autolesiones... Juntos hemos visto la peor parte de la vida y de las personas, y también la mejor. Juntos hemos aprendido a amar a nuestro bebé. Juntos hemos llorado con nuestros otros dos hijos y les hemos prometido que todo saldría bien, aunque pasaríamos un tiempo tristes. Juntos hemos conocido nuevos hijos de nuestros amigos y se nos ha partido el alma. Juntos hemos seguido adelante y hemos intentado tener otro hijo... y juntos hemos llorado cada mes al no conseguirlo. 

En nuestra boda leímos un texto sobre el amor y al final decía: "El amor lo soporta todo, puede soportar lo insoportable, y cuando todo parece hundirse: trabajo, familia, fe... el amor surge como una esperanza sobre las ruinas" 



El dolor de los juicios de los demás


Podría escribir mucho sobre el dolor causado por los juicios y críticas de los demás, aquellos que al vernos piensan: "mira que bien están! no parece que les haya pasado nada" y también aquellos que dicen "mira que mal lo llevan, se aíslan de todos, no vienen a las fiestas ni celebran las alegrías de los demás" También aquellos que dicen "por sus hijos deberían afrontarlo de otra manera"... 

Todos estos juicios y críticas solo empeoran nuestro duelo, haciéndonos sentir más incomprendidos y solos. 

Me gustaría que la gente supiera muchas cosas sobre el dolor de unos padres que han tenido a su hijo muerto en sus brazos. Lo dejo para otro día, si tengo fuerzas. 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Lo que nunca hay que decir a un padre en duelo



Estos son los comentarios que hemos escuchado durante estos meses y las respuestas que no dimos por incapacidad de pronunciar una sola palabra... Son comentarios que duelen en el alma, signos de ineptitud emocional que entorpecen la recuperación de cualquier mamá o papá en duelo:

“Tienes que pensar que tienes más hijos” lo siento... tengo más, si, pero este también es mi hijo y me duele infinito que se haya muerto. Un hijo no sustituye a otro. Cual de tus hijos te pareceria bien que muriera?

“Otro? teneis q pensar en quedaros como estais... mejor no tengais más... y si vuelve a pasar lo mismo?”  - pero tío, te crees que no lo hemos pensado bien? Y lo hemos hablado con los medicos y... como puedes decirnos que no tengamos mas? 

“Mejor así... Diós sabe más... quizás hubera estado enfermo” Como? Mi hijo no estará nunca mejor que en mis brazos. No poder cuidarle es lo peor de nuestra vida. Y también los que dicen "mejor ahora que más adelante" ... yo daría lo que fuera para tenerlo ni que fuera solo 1 día.

"No debes hundirte... mira como sufre la gente en las guerras, los refugiados... esto no es nada en comparación" o el equivalente "hay gente peor que tu que sigue sonriendo"  Cierto... siempre se puede estar peor... puedes ver morir a tu hijo de hambre, tener que huir de tu casa... pero... ¿para qué invalidar el sufrimiento de otros? Decir que no puedes sentirte triste, enfadado, desesperado, frustrado solo pq hay alguien que sufre más que tu es tan absurdo como decir que no puedes sentirte feliz porque hay personas que gozan de mayores alegrías que tu. No hay peor infierno que en el que cada uno arde.

"Olvídate de lo que te ha pasado y vuelve a trabajar lo antes posible" Seguramente es lo que deseo hacer con toda mi alma, pero eso es IMPOSIBLE. Acabo de parir a mi hijo muerto y aun no me creo que esto me haya pasado a mi. Me queda por delante un larguísimo camino para volver a ser capaz de nada y nunca JAMÁS volveré a ser la misma.

"Conozco a otras mamas que han pasado por eso y no lo afrontaron así" Pero a ver... si no estabas allí... es muy facil olvidar lo mal que se pasó, o ocultarlo para no hacerlo florecer de nuevo... cuando han pasado 20-30 años de la muerte de tu hijo. No se lo que explicaré yo a mis nuevas amigas dentro de 20 años... quizás no pueda recordar lo profundamente doloroso que ha sido esto... de hecho, espero no recordarlo.

"Vosotros os habéis aislado" Si lo hemos hecho es porque no recibimos en ti lo que necesitábamos. O porque necesitamos estar solos. Por el motivo que sea. Estamos sufriendo. Estamos muriendo.  No podemos preocuparnos por tus sentimientos ahora mismo, lo siento.

"Ui... lo que te queda por sufrir en la vida" ¿Pero esto que es? Hay que alejarse de la gente tóxica y negativa que menosprecia tu dolor. Esto es de las peores cosas que me han dicho.

"Ya va siendo hora de ponerse bien" Estar bien cuando un hijo ha muerto es estar triste, enfadado, irascible, incrédulo... Estar alegre, contento, animado sería signo de trastorno mental. Déjame en paz con mi dolor.

"Me parece mal como estás afrontando las cosas, este camino que has elegido no es el adecuado" El duelo no se elije, se transita.






sábado, 11 de noviembre de 2017

Depresión


Parece que solo podemos ir hacia arriba... porque ahora estamos en el fondo de los fondos, reconozco todos y cada uno de los sentimientos... me siento sobrepasada, agotada, desganada, sin querer de que nadie mas intente ayudarme (porque la mayoría me hacen sentir muchísimo peor...pero tampoco de aquellos que ayudan de verdad...) simplemente necesito estar sola o con mi marido y mis hijos... y es muy difícil, todo el mundo presiona, la vida sigue y no me deja este espacio... veo que el duelo se alarga y se alarga por la falta de poder hacer realmente lo que necesito en cada momento.

Hoy me siento con fuerza para contar que el mes pasado hicimos una transferencia. Fueron dos semanas de recuperar ilusión, de intentar cuidarme mucho, de unión total con mi marido de nuevo... dos semanas de sentir que estábamos avanzando, que podíamos conseguir de nuevo ser felices con el corazón aun sanando por la muerte de nuestro pequeñín. De ver tímidamente el arcoíris. Pero no ha ido bien. Y hemos caído al fondo del pozo de nuevo. Si hubiera ido bien nos hubiera ayudado a seguir subiendo la cuesta de la aceptación, pero otra pérdida ha hecho que todo se removiera ... y el duelo por la infertilidad, que ya teníamos totalmente superado, ha vuelto.

Ahora unas semanas después me doy cuenta que este tratamiento fallido, esta posibilidad maravillosa que podría haber sido y no fue, suma desesperación en nuestros corazones pero sobretodo intensifica terriblemente el dolor por la pérdida de nuestro bebé.

El corazón duele, literalmente, y todo me cuesta mucho más que unas semanas atrás. Aun más de lo que ya costaba.

Pero viendo esta imagen sé que solo podemos ir hacia arriba, aunque no sé cuán largo puede ser el pozo. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

Agotamiento

Sonreimos... pero en nuestros ojos se ve la tristeza... como el poso en un vino.
Lo veo en todas las fotos desde marzo... no me reconozco y a mi marido le veo tan triste también... ¿Podremos volver a ser tan felices como éramos antes? 

Estoy agotada... me despierto a las 5 o 6 de la mañana y ya no logro volver a dormir. Mi cabeza da vueltas, recuerdos, dolor, peleas imaginarias con aquellos q han menospreciado nuestro sufrimiento, mi vida, mi matrimonio... todo pende de un hilo. Y me levanto con el despertador, con dolor de cabeza.... y me paso el resto del día intentando trabajar algo, concentrarme y quitarme de la cabeza todo lo q tengo encima, pero mi mente pasa del resentimiento al dolor, a la tristeza, a la incomorension, a la gratitud, a la incredulidad, a la ira, y de nuevo al resentimiento ... y todo a la vez, en mi mente, todo el día. 

Y luchar para quitar todo este dolor a cada momento es agotador...y el cole de los niños, y las conversaciones en el parque, y con suspiros mantener la tristeza al fondo del estómago para q no salga y podamos hablar con otros papás...  y llego a las 7 de la tarde y ya no puedo con mi alma, derrotada, me tumbo en la cama a las 10 y me quedo dormida... para volver a empezar al amanecer. 

Jamás había entendido como se puede joder tanto una persona, como se pierden las facultades, como el duelo lo inunda todo. 



lunes, 6 de noviembre de 2017

Noches de insomnio

Ya son las 2 de la madrugada, hoy tampoco podré dormir ... siento los gritos ahogados dentro de mi, la inquietud, la ira, la incredulidad, la agonía... 


como puede ser? Como puede ocurrir esto? Como me ha podido ocurrir a mi? Con toda la mochila que ya llevaba encima? Que putada tan grande, que dolor tan insoportable. Porque hay mujeres q tienen partos maravillosos? Pq hay mujeres q la maternidad es un paseo por las nuves? Yo solo queria eso, solo queria hacer el amor y quedarme embarazada, disfrutar paseando mi barriga y tener un partos inolvidables junto a mi marido, y disfrutar de mis hijos...

Pero...
He tenido que lidiar con la infertilidad
He tenido que pasar un legrado en mi primer embarazo
He tenido que lidiar con 3 embarazos de riesgo
He tenido que lidiar con parto inducido
He tenido que lidiar con un parto denegado por una mutua, parir angustiada y de mal humor
He tenido q lidiar con medicos que no me tomaban en serio
He tenido que lidiar con problemas en el trabajo a raiz de mis bajas de maternidad
He tenido que parir un hijo muerto, tenerlo en mis brazos y despedirme para siempre
He tenido que incinerarle y ver como sus cenizas cabian en la palma de mi mano
He tenido que abrazar a mis hijos cuando lloraban a su hermanito y veían el sufrimiento en nuestras caras
He tenido que escuchar comentarios desafortunados, sentir un puñal en el corazón cada vez que minimizan mi dolor
Estoy pasando un duelo horrible...seguir mi vida sin él... 

Si, también tengo cosas buenas en mi vida, mi marido, mis hijos, mis amigos... pero cuanto duele ahora, no tengo fuerzas para nada. El sufrimiento se acumula, estoy harta de tanto dolor una y otra vez. 

¿¿POR QUÉ??

sábado, 4 de noviembre de 2017

8 meses

Hoy cumplirías 8 meses... pero para mí fue ayer que naciste, tan perfecto, tan deseado... Dios, que duro es.


jueves, 2 de noviembre de 2017

¿Cómo se puede vivir así?

Siento una inquietud muy grande dentro, un nudo de sentimientos que no encuentran su lugar, todos a la vez, estar en un laberinto sin salida donde cada muro con la que me encuentro es un recuerdo doloroso, una tarea pendiente, un sentimiento profundamente intenso ... siento que sola no puedo desgranar todo lo que siento...estoy desbordada...

Mi cuerpo necesita gritar... pero el grito queda ahogado dentro de mí, permanente ... y una tristeza que lo cubre todo y no me da fuerza ni para sacarlo ... el corazón me duele, literalmente ... y tengo tanto dolor de cabeza de reprimir el llanto ... sigo sintiendo tanta desesperación, un agujero tan grande, lagrimas que no se acaban ... como se puede llorar tanto? Desde tan adentro? 



8 meses. Me pregunto como puedo vivir así, como consigo levantarme y vestir a los peques, llevarles al cole, sonreir... Sólo puedo con lo que me da un poco de consuelo ... los niños ... pero algunos días es terrible que fingir estar bien por ellos, por los que te encuentras en el cole o en el parque ... cansados ​​ya de la tu tristeza ... es agotador intentar huir del dolor continuamente, ver que no puedes pero sentirte igualmente presionado por ti mismo y por demás a estar bien... 
Trabajo lo que puedo pero mi cabeza es incapaz de priorizar, de ordenar, gestionar y ejecutar... muchos días me es imposible abrir el ordenador, deambulo por casa haciendo cositas, muchas veces sin sentido. Otros días me despierto sin sentir, con una fuerza que no se de donde viene, y es día puedo ser efectiva y recuperar parte del tiempo perdido... pq es insoportable estar siempre triste, es agotador luchar contra el dolor... y a veces el cerebro nos da una tregua. 
Esto es un duelo... y no podía imaginar lo durísimo que era. Veo a todos los benditos y afortunados inconscientes que tengo alrededor... ignorantes del padecimiento más profundo de la vida...

lunes, 30 de octubre de 2017

3 - 1 = 0

Return to 0.... una pelicula que narra la muerte de un bebé al final del embarazo, el dolor de sus padres, las reacciones de familiares y amigos y la no aceptación del duelo por parte de la sociedad.

Y a la vez... la esperanza.

Aun con la herida totalmente abierta me alegro de descubrir que cuando pasa el tiempo los padres que han vivido esto son capaces de transmitirlo y ayudar a concienciar a la sociedad de una realidad que hasta ahora ha sido silenciada, menospreciada... solo los que lo pasan o han acompañado a alguien que lo ha pasado saben lo que es... un huracán que te destroza por dentro y por fuera, un dolor totalmente incapacitante que deja tu vida en pausa mientras el mundo sigue a tu alrededor como si nada hubiera pasado, como si él no hubiera existido.





A todas las mamás en duelo...

En estos meses me he sentido muy sola, muy incomprendida...algunos se han portado realmente mal con nosotros, por ignorancia, por incomprensión, por incapacidad de empatizar un dolor tan fuerte... Porque no han querido vernos llorar, abrazarnos, escuchar o simplemente aguantar el terrible silencio...

Pero hay otros que sí nos ven, que sí nos comprenden, que sí nos acompañan... Gracias a todos ellos.


Video realizado por Today Show: 
https://www.facebook.com/today/videos/10155758067596350/

viernes, 27 de octubre de 2017

Desconsuelo...



Hay días, o semanas, que el dolor es tan intenso como el primer día ... hay momentos en que literalmente te gustaría que se abriera un agujero a tus pies y caer al fondo de un pozo a llorar en la oscuridad... tumbado en el suelo. Hay momentos en que necesito huir de esta tristeza, escapar de un laberinto sin salida... pero un buen amigo me dijo sobre el duelo: "este dolor impedirá que te vuelvas loca ... aunque haya momentos que no sepas qué hacer, con tu dolor, y quieras quitártelo como sea, debes saber que él va haciendo en ti su trabajo"

viernes, 31 de marzo de 2017

El infierno en la tierra

Hay días que me pregunto como puedo volver a sonreír, como puedo seguir caminando con este dolor permanente en el corazón... 

Es agotador fingir que todo va bien, es agotador intentar huir del dolor constantemente... A veces lo consigo, otras me inunda la tristeza y me incapacita totalmente para todo. 



jueves, 23 de marzo de 2017

Despedida

No se si seré capaz de seguir escribiendo sobre lo que ha sucedido las semanas posteriores al nacimiento de nuestro bebé.

La muerte perinatal es muy muy dura para la familia. Casi escribo para no olvidar... o para dejarlo en algún sitio y sacarlo de mi mente para que no duela tanto... o para poder recuperarlo y contárselo a mis hijos cuando sean mayores... Quizás también ayude a alguna otra familia que pase por una situación similar...

La primera semana fue un infierno de trámites... las mamás que dan a luz más allá del sexto mes aunque el bebé no sobreviva, tienen derecho a baja de maternidad. Pero por desgracia nadie sabe muy bien lo que hay que hacer y nos volvieron locos entre el CAP y la SS. También tuvimos que pasar por los trámites de tanatorio, espantoso... muy poca delicadeza. No pudimos registrar a nuestro hijo y ponerlo en el libro de familia.

Preparamos una despedida para nuestro pequeñín. En una bonita iglesia hicimos una misa con lecturas y cantos que nunca olvidaré. Y a la salida le mandamos mensajes al cielo en globos blancos. Fue una ceremonia tremendamente triste, pero también preciosa, profunda y sentida. Mis hijos y nosotros pudimos decir adiós aunque el proceso de duelo justo iba a empezar.




Justo han pasado 3 semanas y vamos avanzando... un poquito cada día. Tenemos muchos bajones... aun pasamos de la negación a la ira y vuelta a empezar...Llegar a integrar nuestro dolor en el día a día costará mucho. Volver a ser felices sin sentir esa punzada en el estómago, esa tristeza que de repente lo nubla todo... Qué putada tan grande... qué pena sentir que fue bonito ser tan feliz hasta que se acabó... No sé como conseguiremos volver a serlo.

Sempre t'estimaré... et trobo tant a faltar...et vull abraçar, fer-te un munt de petons, cantar-te una cançó...podré fer-ho algun dia? Espera'm... vindré.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Crónica de un embarazo casi perfecto

Creo que empecé todas las entradas de este blog comentando que con dos peques me era casi imposible dedicarme a nada más... Efectivamente así ha sido y no he podido ir mes a mes explicando como iba todo...

El segundo trimestre fue bastante bueno, otoño-invierno... me puse la vacuna de la gripe para no ponerme enferma y evitar que me pasara como el anterior embarazo, que por una bronquitis acabé con amenaza de parto a los 7 meses... Esta vez no me puse enferma. También me vacuné de nuevo de la tosferina, esto hay que hacerlo en cada embarazo para proteger al bebé en las primeras semanas hasta que puedan ponersela a él. 

El bebito crecía bien, aunque en una eco me dijeron que estaba pequeño... en la siguiente me volvieron a dar un percentil más en línea a mis hijos... entre 75 y 90 :)  Son unos gorditos...

En el test de o'sullivan me salió un valor por encima del doble del límite normal, así que ni siquiera tuve que hacer la curva larga... confirmada diabetes gestacional de nuevo. Ya estoy acostumbrada... dieta y insulina por la noche. Acabé con 26 unidades cada noche y así conseguí controlar la última semana y tener controlada la glucosa basal (la de la mañana en ayunas). 

El pequeñín se movía muchísimo, quizás al ser el tercer embarazo lo notaba mucho más por tener todo más distendido, pero la verdad es que hasta en el tren una pareja se quedó mirando mi barriga porque era todo un espectáculo. Estaba TAN ilusionada con este bebé como con la primera, tenía TANTAS ganas de conocerle, de abrazarle, de quererle... 

Pero de repente paró. Solo dos semanas antes de la fecha que teníamos prevista para inducir el parto nuestro bebé empezó a moverse muy poco. Apenas lo notaba... Me dijeron que era normal porque tenía menos espacio, pero yo insistí que no fue progresivo... estaba inquieta pero tan ocupada con los preparativos, el trabajo y mis hijos, que me conformé... Ese día no lo sentí moverse en toda la mañana... y llegó nuestra peor pesadilla. Al llegar al hospital no había latido. Se nos hundió el mundo, todas nuestras ilusiones, nuestro pequeñín había dejado de bailar en mi barriga, había dejado de vivir. 

¡DIOS! ¿pero por que? ¿qué hicimos? ¿como puede ser que pase esto? ... nuestra familia tan feliz ahora está totalmente destrozada... ¿por qué se ceba tanto la vida con nosotros?? 

Xavi nació el 4 de marzo de madrugada. Llovía... todos lloraban con nosotros. Un nudito ... un nudito de tanto bailar... un nudo verdadero que se apretó y se llevó a mi amor, mi bebé precioso... y me partió el alma. Siento cada día como se desgarra mi corazón, como mi cuerpo no puede soportar tanto dolor y me quedo sin respiración...el llanto puede ser tan profundo, tan doloroso... duele la pérdida sabiendo lo que podía haber sido, duele el dolor de mi marido, duele el dolor de mis hijos, duelen los recuerdos que no podré crear junto a él, duelen los pechos llenos y los brazos vacíos, duele todo...